“El estilo de vida mediterránea es un antídoto antidepresivo que estamos abandonando”

Fecha: miércoles, diciembre 21, 2016 Comentarios: 0 Visto: 861

El tan recomendable y saludable estilo de vida mediterráneo -que va más allá de la dieta mediterránea-, forjado y cultivado a lo largo de la historia en esta cuenca privilegiada del planeta, está amenazado. Un estilo de vida que ha funcionado como un “antídoto antidepresivo” -como lo califica el psiquiatra Mauro García Toro-, y que está siendo sustituido por un modo de vida antinatural, que ya está provocando un aumento alarmante de muchas enfermedades, tanto físicas como mentales.

El doctor García Toro cree que está en nuestras manos revertir esa colonización y recuperar un estilo de vida saludable, que ha producido beneficios demostrados  en nuestros ancestros, sin que ello suponga renunciar a los avances y comodidades que ofrece la sociedad contemporánea. Para ello, ha publicado “El juego de la vida mediterránea”, un amenísimo libro que nos adentra en las claves del estilo de vida mediterráneo y que nos ayuda a ponerlas en práctica. 

P: Todos sabemos lo que es la dieta mediterránea, pero ¿qué es el “estilo de vida mediterráneo”?

R: Los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea son muy conocidos. Pero cuando se estudia a la gente que sigue la dieta mediterránea se comprueba que también hace otras cosas demostradamente útiles para prevenir la enfermedad, como tener más actividad física y mayor relación social. Por eso la UNESCO propuso hablar de estilo de vida mejor que de dieta mediterránea a secas. Como psiquiatra me interesa especialmente la depresión y, en este sentido, el estilo de vida mediterránea es un antídoto antidepresivo que estamos abandonando. Nos estamos dejando colonizar por el estilo de vida occidental. Diría más: nos estamos dejando engañar, y lo estamos pagando ya, en forma de aumento incesante de muchas enfermedades físicas y mentales.

P: Si le digo que soy del Atlántico o de secano, ¿puedo practicar un estilo de vida mediterránea?

R: Perfectamente, con muy pocas limitaciones marcadas por el clima. Lo tendría peor si viviera en Alaska, por ejemplo, pero aún así, la mayor parte de lo que recomendamos en el libro se puede hacer en cualquier sitio.

P: El título de cada capítulo del libro desvela claramente el contenido: que el alimento sea tu medicina; que el ejercicio físico sea tu válvula de escape….

R: Así es, van describiendo los ingredientes del estilo de vida mediterráneo y se dan sugerencias concretas sobre cómo practicarlos. La gente siempre ha sabido que todo esto es saludable. La novedad es que ahora tenemos pruebas cada vez más claras que lo respaldan.

P: Sigo avanzando: reivindica la importancia del sueño, del círculo social, del sol y del contacto con la naturaleza…

R: Como puede apreciarse son aspectos propios de formas de vida tradicional que quizá practicaban en mayor medida nuestros padres y abuelos, y que absurdamente estamos perdiendo. Que quede muy claro: no se propone renunciar a todo lo que nos ofrece nuestra sociedad actual, fantástico en muchos aspectos. Sólo introducir ajustes que respeten nuestra animalidad y nuestro pasado evolutivo.

P: Alguna cuestión más: cerrar las puertas al estrés, trabajar lo justo, ser altruista, cultivar la risa…

R: De nuevo insisto en que de todas estas sugerencias hay estudios que señalan como mejoran nuestra salud física y mental, especialmente si se persevera en ellas y se combinan.

P: Cada apartado del libro contiene un diálogo ficticio con un amigo escéptico, ¿qué representa?

R: Al escéptico que todos llevamos dentro y que, por supuesto, no tiene ninguna gana de modificar su estilo de vida. Conviene dialogar con él, negociar y llegar a acuerdos, porque también sus razones deben ser respetadas.

P: Los capítulos se cierran con un decálogo de recomendaciones y con un “cuento mediterráneo”, con un fondo o sobre un personaje real…

R: Sí, se resume al final de cada capítulo lo esencial y se ponen ejemplos a través de relatos sobre personajes históricos, muchos de ellos grandes artistas, que pretenden explicar mejor el mensaje.

P: La recomendación final resume el objetivo de la obra: “que te des cuenta de que el juego de la vida mediterránea es un juego que merece la pena tomarse en serio”…

R: Está inspirado en una frase de Alan Watts que me gusta y dice algo así: “La vida es un juego cuya primera regla es: la vida es muy seria y no es ningún juego”. Se explica su aparente contradicción en el libro.

P: Lleva 25 años ejerciendo como médico psiquiatra en Baleares: ¿es mejor la salud mental entre los isleños? ¿presenta alguna peculiaridad especial? 

R: En este punto, a pesar de algunas creencias populares, debo decir que no hay pruebas que sustenten diferencias, o al menos yo no las conozco. Me temo que los isleños tenemos igual de mala o buena salud mental que los peninsulares.

P: Docente en la universidad, forma parte de un equipo que investiga el impacto del estilo de vida en la salud física y mental. ¿En qué momento se encuentran esos estudios?

R: Mi impresión es que el momento es excelente. Cada vez se publican más y mejores estudios sobre la influencia del estilo de vida en la salud. Y su conclusión es de una importancia crucial: tenemos que convencer a la gente y a las autoridades sanitarias de que merece la pena contribuir por cualquier método a mejorar el estilo de vida de la población. Si lo conseguimos nos vamos a ahorrar mucho dinero en tratamiento de enfermedades crónicas, como la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad o la depresión. Y esto es aún más importante en el caso de nuestros niños y adolescentes.

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