Esta nueva edición en español de la Biblia de Jerusalén condensa el resultado de los últimos cien años de investigación y resulta más próxima a los textos originales, a la vez que consigue un estilo más agradable para la lectura. Esta cuarta edición se beneficia de los estudios e investigaciones de la Escuela Bíblica y Arqueológica de Jerusalén y de los exégetas que forman el nuevo equipo de traductores de la Biblia de Jerusalén en español, al que se han incorporado: Julio Trebolle, Víctor Morla, Félix García, Nuria Calduch, Joaquín Menchén, José María Abrego, Rafael Aguirre y Domingo Muñoz.

 

Se ha pretendido conseguir:

- una fidelidad todavía mayor al texto hebreo, griego y arameo. Esta fidelidad de traducción ha sido buscada por la Biblia de Jerusalén en sus sucesivas ediciones y revisiones de 1967, 1975, 1998 y 2009.

- una gran homogeneidad del vocabulario entre los diversos libros.

- una mejora en el estilo castellano, especialmente en los libros poéticos. Se da una mayor aproximación al texto masotérico; en la lírica se ha tratado (incluso) de reflejar el ritmo del verso hebreo; se han suavizado, en general, las expresiones literarias que resultaban innecesariamente ásperas en castellano.

 

La actualización de la investigación bíblica explica las novedades incorporadas en las introducciones y notas, como por ejemplo en las introducciones al Pentateuco, a los Evangelios Sinópticos, a las Cartas de San Pablo, y a los Hechos de los Apóstoles, en la nueva estructuración de la Epístola a los Hebreos y en un número considerable de notas exegéticas del Nuevo Testamento.

A pesar de las dificultades que implica la limitación del espacio, hemos aumentado la letra para hacerla más legible y favorecer el acercamiento de todos los lectores de la Biblia.