La religión de Jesús
Comentario al evangelio diario Ciclo C (2009-2010)
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José María Castillo Sánchez (Puebla de Don Fadrique, Granada; 1929). Teólogo de la liberación español , jesuita hasta mayo de 2007, en que abandona la Compañía de Jesús. Doctor en Teología, ha sido profesor en la Facultad de Teología de Granada, además de profesor invitado en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid y en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" de El Salvador. Sostiene una visión crítica de la jerarquía eclesiástica. En 1988 fue castigado junto a Juan Antonio Estrada con la retirada del “placet” de la jerarquía como catedrático de Teología de la Universidad de Granada por sus opiniones sobre la naturaleza de la Iglesia.
Comentario al evangelio diario Ciclo C (2009-2010)
Si dedica Ud. unos minutos –al menos– a pensar cómo explica este libro el Evangelio de cada día, seguramente se verá confrontado a esta pregunta: ¿Qué significa y qué lugar ocupa en mi vida Jesús de Nazaret? Y quizás también a esta otra que se deriva de la anterior: ¿Qué importancia y qué presencia tiene Jesús en la sociedad y en la Iglesia?
En tiempos de tanta crispación, de fracturas y confrontaciones, como los que estamos viviendo, ha llegado la hora de preguntarnos por nuestra ética, por los principios y convicciones que rigen nuestra conducta. Es evidente que, a poco que se piense en este asunto, pronto nos damos cuenta de que algo funciona mal. No porque seamos peores personas que las gentes de otros tiempos.
En Jesús, Dios nos dice cada día todo cuanto nos tiene que decir. El problema está en nosotros, que, con demasiada frecuencia, ponemos nuestra atención y nuestros intereses en otras cosas, que poco o nada tienen que ver con el Evangelio.
Por la vida y la dignidad de los seres humanos.
¿Qué relación tiene Dios con la vida?. No sólo con la 'otra' vida o con la vida 'sobrenatural'... sino con la vida de los seres humanos, sin más. Esta pregunta resulta inquietante cuando uno piensa en la cantidad de agresiones que la religión, las religiones en general, han cometido contra la vida de los seres humanos.
El Evangelio no es un libro de religión, es un conjunto de relatos que explican cómo Jesús de Nazaret nos ofrece un proyecto de vida. Jesús fue un hombre profundamente religioso, por su intensa relación con Dios como Padre y por su frecuente recurso a la oración. Pero la religiosidad de Jesús no estuvo vinculada al templo, ni a los rituales sagrados, ni a los sacerdotes, ni a la sumisión…
El reinado de Dios.
Este segundo y sencillo libro de TEOLOGÍA POPULAR se dedica, todo entero, a explicar lo que los evangelios quieren decir cuando hablan, de manera tan insistente y repetida, del Reinado de Dios. El Rey del mundo va a ser Dios. Es decir, en el mundo se va a hacer lo que Dios quiere, no lo que quieren los ricos y poderosos…
La buena noticia de Jesús.
Dicen los entendidos en las cosas de la religión que la teología es la ciencia que explica lo que es Dios, cómo es Dios, lo que a Dios le gusta y lo que le desagrada, lo que premia y lo que condena. Esto, más o menos, es lo que dicen los curas y parece que la cosa está clara. Pero el problema que se presenta es que a Dios nadie lo ha visto y nadie sabe…
Está al margen, o "marginado", lo que no se aprovecha y queda fuera de lo útil. Lo marginado es lo que no nos sirve, lo que nos estorba, por eso lo apartamos de nuestras vidas. Esto es, en demasiadas ocasiones, lo que la Iglesia ha hecho con el Evangelio de Jesús.
Amigo lector, tienes entre las manos la confesión de un profeta de nuestro tiempo, y como tal de un hombre rompedor, libre, molesto para unos, providencial para otros, que a sus noventa y dos años de vida escribe sus memorias sin tapujos, con humildad y osadía, gracias a una prodigiosa mezcla de vida y pensamiento
A partir del final de la II Guerra Mundial se han producido dos grandes fenómenos: la estima por los derechos humanos; y la crisis de las religiones, concretamente del cristianismo y, dentro de él, del catolicismo. Este libro nos hace caer en la cuenta de la profunda relación existente entre estos dos hechos, y del problema que la Iglesia tiene planteado y no resuelto ante los derechos humanos.
A partir del s. III y hasta el día de hoy, la Iglesia ha concedido más importancia a la Religión que al Evangelio, de forma que presenta y vive el cristianismo como una Religión que se funde y se confunde con el Evangelio. Y ello a pesar de que la Religión se enfrentó al Evangelio hasta tal punto que fueron sus propios dirigentes –los sacerdotes– quienes condenaron a Jesús a muerte. Ellos fueron los primeros en darse cuenta de que el Evangelio era la amenaza y la ruina de la Religión.
Una Religión que es la divinización de lo humano, mientras que el Evangelio supone la humanización de lo divino. ¿Por qué, entonces, está más presente en la Iglesia la Religión que el Evangelio? Sencillamente, porque los rituales de la Religión tranquilizan nuestra conciencia, mientras que las exigencias del Evangelio nos plantean el despojo de la riqueza y, sobre todo, del propio yo, lo que resulta muy difícil de aceptar para la mayoría de las personas. Esto ha llevado a una disminución de la relevancia de la Religión y a una desconexión con las necesidades de la sociedad actual.