“Los cuentos enseñan, sin ser lecciones, y orientan, sin dar consejos”

Fecha: viernes, noviembre 4, 2016 Comentarios: 0 Visto: 2189

A los niños les gusta escuchar una y otra vez los mismos cuentos para ir descubriendo por ellos mismos lo que encierran. Hablamos con la veterana escritora y psicóloga infantil Begoña Ibarrola, que recurre a la metáfora de la cebolla y sus capas para describirnos el comportamiento y la exploración infantil de los cuentos. Desclée De Brouwer ha elegido a esta autora para inaugurar una nueva colección editorial, titulada “Soy Valor, Soy Emoción”. Como el propio nombre indica, las obras que serán publicadas bajo este paraguas estará centradas en los valores humanos, entendidos como convicciones profundas de los seres humanos que determinan la forma de ser y orientan la conducta. En este sentido, cada nuevo cuento de Begoña Ibarrola estará relacionado, precisamente, con un valor humano determinado. Ya están disponibles los cuatro primeros cuentos de esta autora: “El clan del talismán”, “Gafas de sol para un murciélago”, “Luz en el ático” y “La montaña de Iván”.Y a ellos les seguirán en los próximos meses unos nuevos relatos de Ibarrola.

P: Mamá, Papá: Contadme un cuento antes de dormir… ¿Estamos perdiendo la costumbre?

R: Por desgracia el ritmo de vida de muchas familias les impide dedicar un tiempo a esta actividad que tanto contribuye a crear un vínculo emocional más fuerte entre padres e hijos. Me gustaría que fuera algo habitual en todos los hogares, un momento de calma y encuentro, de emociones y aventuras compartidas,

P: ¿Por qué son tan importantes los cuentos, tanto para los padres como para los hijos?

R: Los cuentos enseñan sin ser lecciones, orientan sin dar consejos y permiten vivir las experiencias de los personajes en primera persona. A los niños les gusta escuchar una y otra vez los mismos cuentos, así descubren todas las potencialidades que encierran a modo de cebolla con diferentes capas, pero los padres también se benefician de esta actividad, acercándose al corazón de sus hijos y compartiendo con ellos un tiempo de calidad fantástico que les ayuda a conectar de otra forma también consigo mismos, más allá de las obligaciones cotidianas que a veces son tan estresantes.

P: “Hoy no tengo tiempo para leerte un cuento, pero puedes ver el canal infantil de la tele”. ¿No es lo mismo, verdad?

R: Por supuesto, claro que no. El contacto persona-persona, el que lee y el que escucha, es insustituible. Si los padres supieran el beneficio tan importante que supone leerles un cuento cada noche a sus hijos, cuidarían ese tiempo como si fuera el aporte de un alimento emocional, necesario para su crecimiento equilibrado.

P: ¿Un niño que se duerme fantaseando con el cuento que acaba de escuchar es más feliz?

R: Bueno, la felicidad tienen muchas definiciones y cada persona es feliz a su manera de modo que no podemos afirmar esto, creo que sería un poco exagerado, pero sí estoy convencida de que la estimulación de la imaginación que provoca la escucha de un cuento, permite ampliar el caudal de experiencias del niño y mejora su vocabulario, su comprensión de las emociones ajenas; es decir, su empatía, y también puede aportarle una seguridad en los adultos y un estado de calma que favorezca su bienestar emocional. En ese sentido sí existe una relación entre bienestar emocional y felicidad.

P: Cada uno de los cuentos infantiles que escribes está relacionado con un valor humano: la amistad, la cooperación, la paciencia, el valor…

R: Desde hace ya mucho tiempo escribo cuentos que tratan diferentes emociones. Esta última colección editada por Desclée De Brouwer sin embargo, tiene como finalidad el desarrollo de valores, tan importantes para aprender a ser uno mismo y aprender a convivir. Aún así mis historias siempre están impregnadas de emociones pues confío en el potencial del cuento para una adecuada educación emocional.

P: ¿Puedes adelantarnos algo sobre tus próximos relatos?

R: Los próximos cuentos que van a salir publicados en noviembre tienen como tema la honestidad, el miedo, el respeto y la empatía. Y los que saldrán en enero,  tratan de emociones como la alegría, la tristeza, el miedo, el enfado, la sorpresa y la calma.

P: Eres psicóloga de formación y has trabajo con niños y adolescentes. ¿Cuándo y por qué se desarrolló en ti la faceta de escritora?

R: Precisamente comencé a escribir breves relatos para los niños con los que trabajaba, poniéndoles a veces de protagonistas y, otras veces, simplemente ayudándoles a ver sus problemas desde otra perspectiva; incluso lúdica, así ellos mismos accedían a una comprensión mayor de sus problemas que el cuento les brindaba. Nunca pensé que una editora escuchara uno de mis cuentos en una conferencia y me invitara a publicarlos. Es la magia de la vida que a veces nos sorprende a la vuelta de una esquina.

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