Entrevista con Carles Bayod autor de ¡Juguemos a sentir!

Fecha: martes, diciembre 4, 2018 Comentarios: 0 Visto: 196

¿Pensar o sentir?

No deberían separarse. Si piensas demasiado y te olvidas de sentir, posiblemente te conviertas en un déspota sin empatía, una persona en involución. Si, por el contrario, sientes demasiado y no piensas, te puedes volver en un sentimentaloide encerrado en miedos y deseos que no aportan soluciones, solo quejas y lamentos.

¿Unimos ambos conceptos?

Con la Sensología propongo una teoría unitaria equilibrada, que queda plasmada en este libro. Es como la gran división que hubo sobre la naturaleza de la luz. Unos eran partidarios que eran ondas y, los otros, que eran corpúsculos. Al final descubrieron que eran ambas cosas a la vez y se confeccionó la teoría unitaria. 

¿Qué opina del sistema educativo actual en España? ¿Se aplica esta teoría unitaria?

Hace muchos años que lucho por introducir cambios en la educación para que se equilibren las dos partes del cerebro del niño: la que piensa y la que siente.

¿Qué opinión le merecen las técnicas pedagógicas utilizadas?

En la enseñanza actual, el niño y la niña están a medio gas. En la escuela se transmiten conocimientos y también hay una cierta educación en valores (muy distinta según sea la tendencia de los legisladores). Pero, ¿nos preocupamos verdaderamente del desarrollo personal del niño? ¿De saber quién es? ¿De desarrollarlo según cada uno es? Este tipo de educación solo es posible cuando se desarrolla al niño en totalidad. En lo que “piensa” y en lo que “siente”.

¿Qué es la Sensología?

La Sensología es la ciencia de las sensaciones no verbalizables. Al no ser verbalizable, solo puede aplicarse de forma práctica, solo puede sentirse y expresarse. Las sensaciones de  todo lo que vivimos, pensamos y sentimos no pueden explicarse pues describiríamos la receta de cocina. Si aprendemos a sentirlas, fijarlas y expresarlas, tendremos una suculenta comida. Es la descripción de la vivencia tipo cerebro izquierdo y la expresión de la totalidad de la vivencia tipo cerebro derecho.

¿En que enriquece a los niños estimular su creatividad?

Hace falta mucha creatividad para que el niño aprenda de él mismo “quién es” y sea capaz de descubrir su ser único para saber caminar por la vida dando respuestas en las que reconocerse.

¿Cómo conseguirlo?

En el libro ¡Juguemos a Sentir! doy herramientas  para que los niños descubran su ser único, acompañados siempre del conocimiento y creatividad de maestros, profesores o padres.

¿Por qué cree que la sociedad ha dejado en segundo plano la parte derecha de su cerebro, la que siente?

Para conseguir dominar y controlar a una población. El desarrollo del cerebro que siente o “Inteligencia Sensológica” da al individuo las herramientas necesarias para que venza en el intento de ser sí mismo.

Una persona que piensa y siente…

Es una persona que ha aprendido a crearse, a sentirse, a sentir a los demás (empatizar), a sentir su entorno, a sentir las asignaturas de la escuela o su profesión si es adulto, a sentir el arte y la estética (que lo enfrenta a si mismo continuamente) y a fijar todas las sensaciones, contemplarlas, cambiarlas si son patológicas y dar rienda suelta a su creatividad y a su vida.

¿Cómo benefician los Sensojuegos al niño?

Los Sensojuegos son unos juegos que funcionan a través de sensaciones. Desarrollan, por tanto, esta parte del cerebro que siente, armonizándolo con la parte que piensa. El efecto “Cerebro Total” se consigue con una buena sensopedagogía y jugando con Sensojuegos tal y como muestro en ¡Juguemos a Sentir!

¿Qué ha aprendido de su experiencia como pedagogo?

Como pedagogo he aprendido que al niño hay que desarrollarlo en totalidad y sin influencias doctrinales de ningún tipo. Cada niño es un ser único y tiene que descubrir, por él mismo, quién es y ser creativo para poder elegir cómo quiere que sea su vida.

¿Qué ha aprendido en su faceta como pintor?

Como pintor he descubierto la naturaleza del arte, que no es poco. Un momento muy importante de mi investigación fue cuando me formulé la pregunta: ¿Dónde está el arte en una obra? o dicho de otra forma ¿Qué hace que una obra sea arte y otra no? Responder a estas preguntas significó entender, saber, sentir y poder transmitir las virtudes del arte en el desarrollo del cerebro humano y de la personalidad, así como en el desarrollo y evolución del ser humano como tal.

«Cada niño es un ser único y tiene que descubrir, por él mismo, quién es y ser creativo para poder elegir cómo quiere que sea su vida».

Aquí juegan un papel importante las asignaturas artísticas

Desgraciadamente, las asignaturas artísticas (las de sentir), nunca han sido valoradas como asignaturas fundamentales. Pero estoy seguro, que después de la lectura de ¡Juguemos a Sentir!, no habrá ningún pedagogo que se precie, que no tome dichas asignaturas como fundamentales.

¿Qué puede aportar de esta experiencia?

De mi experiencia como pedagogo, investigador curioso y pintor, ha salido este libro y dos más que se publicaron hace algunos años. El que se ha publicado ahora, ¡Juguemos a Sentir! es la culminación de los dos anteriores aplicado a los niños.

¿Qué primer sensojuego propones para realizar con los niños?

Se empieza con lo que podría ser una sensogimnasia o gimnasia de las sensaciones para que, posteriormente, esté capacitado a sentirse, sentir a los demás, sentir el entorno, sentir las asignaturas y sentir el arte. Todo ello en un proceso progresivo.

¿Por ejemplo?

Expresar las dos sensaciones táctiles del cristal y la lana con dos sonidos de voz. Los demás deben acertar qué sonido corresponde a cada tacto. De esta forma, el adulto que dirige el juego, no tiene que aprobar o suspender pues son los propios alumnos los que determinas el acierto o desacierto en la realización del juego.

Bibiana Ripol. Barcelona, diciembre 2018




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