Cómo romper hábitos negativos e instalar hábitos positivos

Fecha: lunes, junio 6, 2022 Comentarios: 0 Visto: 1147

Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio arrojándolo por la ventana; hay que bajarlo peldaño a peldaño por la escalera. —Mark Twain

Comenzaremos recordando lo que entendemos por «hábito», un término que abarca un amplio espectro de conductas. Según el Webster´s New World Dictionary (1991) un hábito es «a) una cosa que se hace a menudo –y, por tanto, normalmente– con facilidad, práctica y costumbre; b) una pauta de acción que se adquiere y se torna tan automática que resulta difícil de romper».

Lo que llamamos comienzo a menudo es el final. Y llegar al final es empezar. El fin es de donde partimos. —T. S. Eliot

Hábitos de pensamiento

Lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en hábitos son las conductas en las que normalmente incurrimos. Pero lo cierto es que no solo tenemos hábitos conductuales, sino que también tenemos hábitos mentales, es decir, hábitos de pensamiento. Cuando realizamos una tarea rutinaria estamos involucrados en un hábito y lo mismo sucede cuando pensamos. Si tuviésemos que pensar conscientemente cada uno de los pasos que componen nuestras actividades cotidianas acabaríamos siendo terriblemente lentos e ineficaces. Por ello desarrollamos pensamientos automáticos –es decir, hábitos de pensamiento– que nos ayudan a gestionar de un modo razonable la mayoría de las situaciones.

¿Pero qué sucede cuando los hábitos de pensamiento entorpecen nuestro funcionamiento y obstaculizan el logro de nuestros objetivos? Tengamos en cuenta que los pensamientos automáticos pueden acabar convirtiéndose en hábitos tan negativos como las conductas automáticas. En este sentido, el Programa de Cambio de Hábitos te ayudará a entender tus hábitos de pensamiento y a cambiar algunos de ellos.

Nuestras dudas son traidores que, con mucha frecuencia, nos despojan del bien que hubiéramos logrado de habernos atrevido a intentarlo. —William Shakespeare

Bueno, malo o indiferente. ¿Cómo podemos saberlo?

Todos hablamos de hábitos positivos y de hábitos negativos ¿pero sabemos realmente lo que es un buen hábito y lo que es un mal hábito? Quizás esta pregunta te parezca absurda porque consideres que una actividad como cepillarte los dientes siempre es positiva y tu primera respuesta al respecto sea « ¡Pues claro! ¡Todo el mundo sabe que ese es un buen hábito!». Pero lo cierto es que hay veces en que las cosas no siempre son lo que parecen. No es vano el dentista de Carl le dijo que cepillarse los dientes como lo estaba haciendo era más dañino que beneficioso. Había aprendido a cepillarse los dientes en su infancia pero, empeñado en mantenerlos en buenas condiciones hasta la vejez, se los cepillaba después de cada comida durante quince minutos y lo hacía con excesiva fuerza. En dentista de Carl le enseñó la forma correcta de hacerlo y, aunque le costó un tiempo aprenderlo, acabó cambiando su hábito.

La mayoría de los hábitos tienen aspectos positivos y aspectos negativos. Piensa en las ventajas y los inconvenientes que les acompañan. ‘Cuaderno de trabajo para el cambio de hábitos’ te ayudará a decidir los hábitos que debes cambiar. Para determinar si un hábito es bueno, malo o indiferente, se te pedirá que enumeres sus ventajas y sus inconvenientes y, una vez que hayas identificado qué conductas son negativas –y deberás, en consecuencia, modificar–, identificarás los hábitos positivos que quieres desarrollar, momento en el cual se te pedirá que enumeres sus ventajas y sus inconvenientes.

Quizás descubras entonces que algunos de tus hábitos negativos no son, después de todo, tan negativos como pensabas y te conviene mantenerlos o tal vez acabes descubriendo, como Carl, que puedes cambiarlos y convertirlos en buenos hábitos. El buen hábito resultante será tu recompensa natural por haber cambiado un mal hábito.

Cosas curiosas los hábitos. La persona nunca supo que los tenía. Agatha Christie

No estás solo

Debes saber que no estás solo en tu lucha por cambiar de hábitos. Todos tenemos conductas y pensamientos repetitivos que podríamos considerar hábitos y a todos nos gustaría cambiar algún que otro aspecto de nuestra conducta. Algunos son buenos hábitos y otros son malos hábitos. A continuación te presentaremos unas cuantas personas con malos hábitos. Es posible que adviertas, en alguna de ellas, similitudes contigo, pero (exceptuando el caso de Cherry Pedrick) se trata de ejemplos ficticios que combinan la conducta de muchas personas con hábitos semejantes. En la medida que avances en el Cuaderno de trabajo para el cambio de hábitos volverás a encontrarte con estas personas.

La historia de Cherry

Yo era delgada hasta que fui a la universidad en donde mi vida se tornó más sedentaria y mi dieta más irregular, de modo que aumente unos cuantos kilos. Después de la universidad me casé y tuve un hijo y, con el paso del tiempo, gané aproximadamente un kilo al año. Y aunque hace quince años perdí unos 8 kilos, no tardé en recuperarlos. Como resultado de los efectos secundarios de la medicación, luego gané otros 13 kilos… aunque no me parece que la culpa de ese aumento de peso se debiese exclusivamente a la medicación, porque creo que la edad, la apatía y la vida sedentaria también tuvieron mucho que ve. Después traté de caminar, un hábito que lamentablemente relajo durante los meses de verano en los que hace demasiado calor y de invierno en los que hace demasiado frío…y también hay días en los que me duele la cabeza o en los que sencillamente no tengo ganas de caminar.

Estaría muy bien que perdiera algo de peso, pero mi principal objetivo ha sido comer mejor y hacer ejercicio. Y, aunque me siento mejor cuando hago ejercicio y me alimento de un modo más sano, no me resulta fácil mantener hábitos saludables.




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