Presentación de Enseñanzas del Silencio de Moratiel en Sevilla

Fecha: miércoles, marzo 1, 2017 Comentarios: 0 Visto: 1187

El 22 de febrero de 2017 se presentó en el Convento de Sto. Tomás de Aquino, de la Orden de los Dominicos, el libro Enseñanzas del Silencio de Moratiel.

Estuve acompañada en ese acto, con gran afluencia de personas, por Lola Montes, coordinadora de la Escuela del Silencio de Sevilla, que presentó el acto y por Javier Rodriguez, sacerdote dominico y amigo personal de Moratiel, que nos regaló, entre otras, estas palabras:

“Aún me siento en este mundo del Silencio como aquel niño que se asoma con temor y temblor a través del muro que separa mi mundo exterior de la inmensidad que intuyo más allá (y más acá) de mí mismo.

De una manera rápida, quiero entroncar a nuestro querido maestro con otros que han alimentado la espiritualidad europea desde los albores de la Edad Media, y que fueron la fuente de inspiración para otros muchos grandes místicos más allá de las fronteras dominicanas, incluso más allá de la oficialidad católica. Porque, ya lo sabemos, la verdadera espiritualidad está más allá de cualquier religión, y desde cualquier religión podemos encontrarnos en la Verdad del Misterio que intuimos desde el Silencio, la escucha y la mirada atenta y sin juicio de lo que nos rodea.

Aquí está santo Domingo. Y en este cuadro podemos observar cómo ya advertía lo que en palabras recogen nuestras constituciones: El silencio es el maestro de los predicadores.

Más tarde vendrían los grandes: el maestro Eckhart y sus discípulos Taulero y Susón, que fueron maestros, a su vez, de otros grandes, no dominicos, como Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, amén de otros muchos que han hecho de su vida un eco de la hondura del Silencio.

Y tenemos a nuestro querido Moratiel, a nuestro querido maestro Moratiel. Alguna vez, alguien pareció insinuar que no fue muy comprendido ni entre sus hermanos de religión. Y yo me pregunto… ¿qué profeta, qué verdadero profeta no fue incomprendido por sus contemporáneos?

Solo hay una cosa que nos toca hacer a nosotros. Situar las pausas, los silencios, entre frases, entre palabras. Hacer huecos meditativos como los que él hacía. Como los silencios de una partitura de música. Esos silencios que, como no dejan de insistir los directores, suenan.

Parafraseando a Blas de Otero… NOS QUEDA EL SILENCIO…”

Javier Rodríguez

Mi gratitud a la Orden de los Dominicos, especialmente a Javier Rodriguez, así como a Lola Montes, por su apoyo en este acto.

Alicia Martínez

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